El hotel perfecto del Valle Sagrado no es el que más aparece en Instagram. Es el que encaja con tus horas de sueño, con el tren a Machu Picchu y con ganas de silencio o de pueblo.
Preguntamos tres cosas antes de reservar: ¿quieren ver chacras al despertar, o prefieren estar a diez minutos de un mercado? ¿Madrugan para el tren o vuelven de noche? ¿Viajan con niños?
La regla simple
Si el tren sale temprano, duerme cerca de la estación. Si el viaje es de luna de miel, prioriza el silencio y una mesa reservada. El resto lo afinamos nosotros.